Dijo un periodista extranjero: “Es notable ver como transformaron una oportunidad única en una crisis. En el momento en qué más tienen que vender sus productos en el exterior, y aprovechar para crecer, y crecer, y crecer… ¡No..!! Ponen trabas de todas las maneras posibles.“
Y solamente como ejemplo mencionó algo acerca de la carne: “Frenaron la exportación de carne…. ¡Sí…!!! ¡Una locura…!!! Algo que tanto les ha costado lograr, ahora se lo prohíben ustedes mismos…!! ¡Y solo como medida de presión…!. Porque dicen que lo hicieron para asegurarse aprovisionamiento interno… jaja… ¿A quién le quieren hacer creer eso…?“
Y mientras lo escuchaba sentía como mi cara se iba deshaciendo, mezcla de impotencia y vergüenza, al tiempo que me preguntaba qué objetar, ante esa carcajada repleta de verdades… Y tratando de encontrar una respuesta, me hice la pregunta de siempre, una pregunta que nadie, en ningún medio formula, o por lo menos nadie en forma clara, directa y fácilmente entendible: ¿A quién beneficia todo esto?
Y comencé a probar con posibles beneficiarios:
¿Al estado?
El estado seguramente está perdiendo mucho dinero con esto, mucho dinero que estaría recaudando si no se hubiese frenado de tal manera la actividad agro-comercial. Difícil que una crisis así beneficie al estado.
¿A los productores?
No, y es obvio por qué.
¿A los consumidores?
Desabastecimiento, inflación… Imposible
¿A los comerciantes?
Desabastecimiento, baja en las ventas… Imposible
¿Al gobierno en sus pretensiones de perdurabilidad?
Nunca este gobierno se vio tan bajo en popularidad como en estos meses.
¿Y entonces a quién…?
Y seguí preguntándome…
¿No será, como siempre, que esto beneficia a aquel que no le conviene que un país como Argentina acentúe su crecimiento, que no le sirve que nos hagamos fuertes y acumulemos para no tener que pedir de rodillas, que no le conviene que de una vez por todas nos “independicemos” y nos hagamos grandes?
En fin, ¿No será, como siempre, que todo esto solamente beneficia a aquel que nunca va a permitir que aprovechemos la oportunidad…? ¿No será, como siempre, una nueva aplicación de poder?
La respuesta está en el aire, para que alguien con voz bien audible se digne, la tome y lo diga fuerte.
Si algún medio lo dice, quizás podría empezar a creerle un poquito, mientras tanto… NO TE CREO… NADA