14 Mayo, 2008

Divide y oprimirás

Dijo un periodista extranjero: “Es notable ver como transformaron una oportunidad única en una crisis. En el momento en qué más tienen que vender sus productos en el exterior, y aprovechar para crecer, y crecer, y crecer… ¡No..!! Ponen trabas de todas las maneras posibles.

Y solamente como ejemplo mencionó algo acerca de la carne: “Frenaron la exportación de carne…. ¡Sí…!!! ¡Una locura…!!!  Algo que tanto les ha costado lograr, ahora se lo prohíben ustedes mismos…!! ¡Y solo como medida de presión…!. Porque dicen que lo hicieron para asegurarse aprovisionamiento interno… jaja… ¿A quién le quieren hacer creer eso…?

Y mientras lo escuchaba sentía como mi cara se iba deshaciendo, mezcla de impotencia y vergüenza, al tiempo que me preguntaba qué objetar, ante esa carcajada repleta de verdades…  Y tratando de encontrar una respuesta, me hice la pregunta de siempre, una pregunta que nadie, en ningún medio formula, o por lo menos nadie en forma clara, directa y fácilmente entendible: ¿A quién beneficia todo esto?

Y comencé a probar con posibles beneficiarios:

¿Al estado?
El estado seguramente está perdiendo mucho dinero con esto, mucho dinero que estaría recaudando si no se hubiese frenado de tal manera la actividad agro-comercial. Difícil que una crisis así beneficie al estado.

¿A los productores?
No, y es obvio por qué.

¿A los consumidores?
Desabastecimiento, inflación… Imposible

¿A los comerciantes?
Desabastecimiento, baja en las ventas… Imposible

¿Al gobierno en sus pretensiones de perdurabilidad?
Nunca este gobierno se vio tan bajo en popularidad como en estos meses.


¿Y entonces a quién…?
Y seguí preguntándome…

¿No será, como siempre, que esto beneficia a aquel que no le conviene que un país como Argentina acentúe su crecimiento, que no le sirve que nos hagamos fuertes y acumulemos para no tener que pedir de rodillas, que no le conviene que de una vez por todas nos “independicemos” y nos hagamos grandes?

En fin, ¿No será, como siempre, que todo esto solamente beneficia a aquel que nunca va a permitir que aprovechemos la oportunidad…? ¿No será, como siempre, una nueva aplicación de poder?

La respuesta está en el aire, para que alguien con voz bien audible se digne, la tome y lo diga fuerte.
Si algún medio lo dice, quizás podría empezar a creerle un poquito, mientras tanto… NO TE CREO… NADA



30 Abril, 2008

Ella, y los otros

Luego de cinco años de aislación, torturas y falsa esperanza, cayó demacrado y desnudo, ante una ráfaga de municiones que lo traspasó y dibujó el odio en su cuerpo. Deshaciéndose en sangre, casi no tuvo tiempo de desilusionarse. Agonizó creyendo que también lo estaban buscando, y el mundo estaba rezando, como la buscaban y rezaban por ella, como él también había rezado por ella.

Subido por la fuerza a una camioneta sin ventanas, con la cara tapada y atadas las manos, blanco de golpes y gritos que no entendía, Paulo comprendió que su mundo prometido comenzaba a desaparecer.

Brasileño de nacimiento, Gambiano de descendencia, vivía en Barranquilla desde hacía dos años. Lo había llevado allí una beca ganada en la universidad, y en pocos meses tenía previsto volver a Brasil.

En camino hacia lo que sería su destino, un desmayo certero lo ausentó por un rato, perdiendo algo de memoria y el registro completo del trayecto.

Ya bien adentro de la noche, desplomado sobre una cama de ramas secas, se resignó al sueño, y a lo que fuera que le esperara.

A las pocas horas despertó atado y amordazado dentro de una choza sucia, primitiva, y solo.

Durante los días siguientes, el hambre y las sogas se encargaron de presagiarle un final, del que solo lo separaban unos pocos años, interminables, de vida mortificante.

Nunca pudo comprender lo que pasaba, nunca supo si había sido víctima de un error, nunca se lo aclararon.

Su única esperanza se sujetaba a la idea de que muchos afuera estarían buscándolo, amigos, familia, policía, compañeros de trabajo y de universidad, algún funcionario local del gobierno de Brasil, personas anónimas solidarias.

Así vivió cinco años, aferrado a una espera que poco a poco se iba deformando a resignación. Y aunque nunca dudó que su familia y amigos no renunciarían hasta encontrarlo, el pasar del tiempo y los constantes rumores llegados de afuera, le demostraban que sin ayuda de la justicia, los medios de comunicación y los gobiernos, sería casi imposible su hallazgo.

En uno de los tantos traslados la conoció, no sabía quién era y un compañero de choza le contó la historia. Como les pasa a todos los que la ven por primera vez, el golpe de confianza al tenerla cerca fue muy fuerte.
Por un momento se sintió igual a ella, o al menos igualado en el sufrimiento.
Sintió que si a ella, que hacía tanto tiempo estaba allí, la seguían buscando cada vez con más énfasis, seguramente también lo estarían haciendo con él y con el resto.
Al conocerla y poder cruzar unas palabras, retomó fuerzas
su idea de volver a ser libre .

Y entonces creyó, en la justicia, en los medios de comunicación, en los gobiernos.

Y rezó, por él, por sus compañeros de choza, y por ella.

11 Abril, 2008

Humo por todos lados…

¡¡¡Cuánto humo por todos lados….!!!

De un día para el otro la gran noticia es el humo.

Humo que nubla la vista, humo que causa accidentes múltiples fatales, humo con olor a humo, y a pasto, y a bosta, y hasta a perfume francés parece oler este humo.
Y hay en la reserva ecológica, en Haedo, en Baradero, en el delta, en San Pedro… humo en todas las radios y en los canales de televisión, en los diarios y hasta en las revistas.

De repente aparecen quemando pastizales en todos los campos, y si llegaran a quemar en la plaza roja de Moscú… el humo seguro llegaría a Buenos Aires.

¿Será humo que capta futuras retenciones?… perdón, elecciones…, perdón, adhesiones… confusiones… divisiones…, perdón…

¿Es humo que sirve para culpar? ¿Humo provocado? ¿Humo de incendios que nadie quiere apagar?

Las voces de vecinos ofuscadísimos quejándose del “mortal” olor a humo, emergen y se mezclan con la última nota por “otra chica golpeada en un colegio de zona norte…”

Humo, mucho humo…

Humo que siempre tuvimos y que nos hace llegar hasta un punto muy raro…

Pensar que antes al humo se lo llamaba de otras maneras… “crímenes de colectiveros”, “el mundial de futbol más corrupto de la historia”, “grescas de barrabravas”, “relevantes anuncios gubernamentales sobre la reeducación del mono aullador”, “un par de mejillas picadas por una avispa”, “otra chica golpeada en un colegio de zona norte…”, etc., etc., etc…. Demasiados son los “alias” para el humo.

¡Y ahora no…!, ahora simplemente lo llaman humo…. y hasta olor trae… y color… ¡y ruido…!, ¡mucho ruido…!, y no solo de bocinas, vehículos chocándose, gritos desesperados y alguna que otra tos… ¡No!, el peor ruido que trae este humo tan “nuevo”, es el ruido en las ideas, en la comunicación, en la dificultad para entender, porque este humo que transforma en malos a los que hasta hace poco eran los buenos, que va a terminar enfrentando campo contra cacerolas… tiene el mismo olor que el humo que tantas veces nos cegó la vista, y nos cerró la boca, y hasta nos nubló el pensamiento… tiene el olor del conflicto, de la injusticia, y de la impotencia.

Ojalá que tanto humo, no termine intoxicándonos…
por favor…
… no otra vez.

9 Abril, 2008

300 en 50 mil – Préstamo del BID al gobierno argentino.

Si tenés $ 50.000 guardados en tu cuenta en el banco….. y sabés que por mucho tiempo te van a seguir entrando muchos miles más, debido a la muy lucrativa actividad que ejercés….

Y se te ocurre que para “seguir agrandando el patrimonio familiar”, les vas a prestar plata a tus hijos para que se pongan un kiosquito cada uno, que les va a costar unos $ 300, en total….

Sacarías un crédito en el banco por esos $ 300…? Y a un plazo increíblemente largo…?

Seguro que no, porque sino tus hijos no solo tendrían que devolverte los $ 300 a vos, con sus respectivos intereses, sino después vos te “irías” y los pobres terminarían devolviéndole al banco los $ 300 que vos pediste… más los intereses, por supuesto

No cierra no…?

Qué buen padre haría eso…??

Además…. Cuál es la cuenta que te llevaría a hacer eso…. Pagar intereses por un dinero que la “familia” ya tiene…..???

Definitivamente… no cierra…